| El Destripe
La Memoria
de los Muertos
La historia transcurre en medio de una polémica en torno a estas películas que desvelan los pasajes más importantes de la vida de quienes contrataron el servicio de forma que, una vez fallecidos, no tienen funerales sino "rememoriales". Son películas de sus vidas, extraídas de un chip implantado en sus cabezas desde niños, a las que sus más allegados asistirán tras su muerte como el que va al cine a ver una de vaqueros. La profesión de "montador" requiere una alta cualificación y, sobre todo, que el "montador" no tenga implantado un chip. Ésto último es debido a que los recuerdos de un montador albergan los recuerdos de cientos de fallecidos cuyas vidas fueron montadas por él. Alan es el mejor en su profesión. Se encarga de visionar los chips implantados en la cabeza del fallecido y editalos para la confección de una película en la que los espectadores siempre verán los mejores momentos de la vida del ser perdido. Esta profesión, en cierta manera, le sirve para calmar sus remordimientos de la niñez ya que Alan borra los fallos que las personas tuvieron en vida para que en la película del "rememorial" muestre lo mejor del fallecido. Es, en cierta manera, una especie de limpieza espiritual. La trama se complica cuando Alan es designado para el montaje de la película de un prestigioso político. En sus memorias Alan ve dos cosas: 1) que el personaje en cuestión tenía trapos
sucios (destacando que abusaba de su hija) y Por lo primero, Alan será perseguido por un exmontador muy interesado en la vida del político. Por lo segundo, Alan descubirá que el de las memorias del político efectivamente era ese niño, que no murió aquel día que jugaba con él y que, de haberlo hecho, no habría sido por su culpa. Es más: en la búsqueda de las memorias del individuo misterioso, descubre por casualidad que él mismo lleva implantado un chip. ¿Que quién lo contrató?. Sus padres, endeudándose hasta el cuello. Lo que pasa es que tenían previsto decírselo cuando cumpliera los 12 años y no pudieron porque murieron antes. El chip de las memorias del político es destruido
tras un forcejeo. Al exmontador interesado en la vida del político
no le queda más remedio que matar a Alan. El motivo es
que en su chip están las memorias de todos los fallecidos
con "Rememorial made in Alan" incluidas, por tanto,
las del político. Así que le mata y así termina
la peli. Al menos Alan morirá con la conciencia tranquila
a sabiendas de no haber sido responsable de la muerte de aquel chiquillo.
NOTA: si haces click en el cartel de la película lo puedes ver en grande
más información en jluis37.com
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