Las Reformas fiscales
de Solbes para 2007
Aunque no se mojó demasiado, de las palabras
de Solbes podemos concluir que los objetivos de la futura reforma
serán los siguientes:
• “Mejorar la carga tributaria soportada
por los asalariados a cuenta ajena”.
Aunque no dio detalles, hay que entender
que aumentarán el mínimo familiar (la cota que
no tributa).
• “Recuperar el principio de equidad horizontal
en el tratamiento de las circunstancias personales y familiares”.
En teoría de la hacienda se define
esta equidad como el tratamiento fiscal igual para personas
iguales. En concreto, las deducciones son más justas
que las reducciones de la base imponible que siempre benefician
al más rico (en un escenario con escala de gravamen progresiva,
claro está).
Por ejemplo, la deducción por
hijos entre 1992 y 1998 era una cantidad fija que se restaba
"de la cuota" y desde 1999 pasó a ser "reducción
en base imponible" con lo que pasó a ser cantidad
variable, proporcionando un ahorro fiscal mayor si el hijo se
llama Borjamari que si el hijo se llama Paco. Ese cambio introducido
por el PP atentaba contra la equidad horizontal.
• “Reducir el número de tramos del
impuesto y el tipo marginal máximo. Asegurar la progresividad”.
Continúa la clara tendencia a
establecer un tipo único. Ante esta hipótesis
el impuesto puede seguir siendo progresivo (paga más
el que más tiene) si jugamos con el mínimo exento
(lo que ahora denominan mínimo familiar). Con un mínimo
exento elevado se podría beneficiar a las rentas más
bajas pero dudo que sean lo suficientemente generosos porque
las rentas más bajas son las de la mayoría de
los contribuyentes y porque los que deciden (la clase política)
tienen niveles de rentas altos por lo que esa medida a ellos
no les beneficia sustancialmente.
• “Mantener la suficiencia en la recaudación”
Decir ésto es de perogrullo. Nos
dice que bajará el impuesto pero no demasiado. Es lo
normal en un gobierno que se llama socialista.
Por cierto, había un tal Laffer
que dibujó una curva según la cual podía
ocurrir que bajando los impuestos se recaudara más porque
descendería la evasión fiscal y porque la economía
se reactivaría lo cual es bueno para hacienda...
• “Disminuir y perseguir el fraude fiscal,
continuando la línea emprendida por este Gobierno con
la aprobación del Plan de Prevención del Fraude
Fiscal”.
Una medida que Solbes considera totalmente
necesaria para concienciar a la población de la necesidad
de cumplir con las obligaciones tributarias. Esperemos que no
vayan a lo fácil y se ceben con los débiles o,
lo que es lo mismo, con los trabajadores.
• “Un posible endurecimiento de la fiscalidad
de los fondos de inversión, acciones e inmuebles".
Se baraja la posibilidad de subir el
tipo de las plusvalías de más de 1 año
del 15% al 18% e introducir un mínimo exento. Lo que
me extraña es que sigan considerando como "no especulativa"
una inversión a 1 año y 1 día. ¡Que
dejen el 15 pero que lo pongan para 2 o 3 años de período
de permanencia!.
• “Rebaja de los topes máximos en
las desgravaciones de los planes de pensiones".
Ahora estos límites se encuentran
en 8.000 euros al año para contribuyentes de hasta 52
años con incremento de 1.250 por cada año que
exceda de 52. El Gobierno baraja ya una rebaja de hasta 6.000
euros para el límite general. No obstante, al tratarse
de una "reducción en base imponible" seguirá
siendo el producto estrella.
Finalmente, copio y pego el comentario
que hice en el
Blog de Qué! en el que interpreto esta reforma "light"
de la siguiente manera:
Hay claros indicios de que Pedro Solbes no seguiría,
en el hipotético caso (y desgraciado también)
de que el PSOE volviera a ganar las elecciones en 2008. La reforma
fiscal, ésa que nunca termina de llegar, va perdiendo
ese carácter polémico que el programa electoral
de los socialistas dejaba entrever.
Es como si hubiera un tira y afloja entre las caprichosas e
irracionales pretensiones en materia económica de Zapatero,
a buen seguro alentadas por el tal Sebastián que le asesora,
y el sentido común de Pedro Solbes.
Por lo pronto, Solbes dejará los cinco tramos actuales
en tres o cuatro y el tipo máximo (que con Felipe González
era del 56%) se recortará del 45% actual hasta el 42%
o 41%, asunto aún por determinar. Para el que no lo entienda,
ésto no nos afecta a los pobres pero sí a los
que ganan más de 45.900 euros al año que se ahorrarán
un 4% de gravamen en sus rentas adicionales.
Las deducciones a la vivienda también se mantendrán
en esencia aunque registrarán alguas reducciones al quedarse
en todos los casos en un 15%. Traducido a pesetas, serían
75.000 menos de devolución durante los dos primeros años
de adquisición y esta medida sí afecta (negativamente)
a los pobres que nos batimos el cobre para poder pagar un cuchitril
donde vivir.
Pese a haber sido presentada ayer ante los medios, la mayoría
de las modificaciones del nuevo IRPF siguen siendo una incógnita.
Además, el Gobierno ha decidido retrasar un año,
hasta enero de 2007 (con lo que el cambio no lo notaremos hasta
2008), la puesta en marcha de esta reforma.
Los expertos creen que la reforma va más en la línea
tranquila y meditada de Pedro Solbes, con “pocos y meditados
cambios legales”, porque, según el ministro “consideramos
que la estabilidad normativa es un activo en el campo fiscal”.
Otros consideran que los cambios no difieren mucho del programa
electoral del PP. No les falta razón.
En resumen, puede ser que Sobes no comulgue con ciertas incoherencias
pero también puede ser que le hayan dicho que vaya con
cuidado por el coste electoral que pueden tener las medidas
de cara a las elecciones de 2008. Quién sabe. Sea como
fuere, el hombre parece un tanto cansado de tantos dimes y diretes.
8 - 4- 2005
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