Las Rebajas


No hay nada más absurdo que lanzarse a las rebajas el primer día a comprar en dura competencia con toda la chusma de adictos a las gangas. La aglomeración es tal que no hay cosas de tu talla, por la sencilla razón de que a los empleados no les da tiempo a sacarlas del almacén. Te desanimas viendo tallas sólo para ecuatorianos (M o S).
Luego resulta que si te compras algo por 49 €, a las dos semanas lo venden por 29€. Es lo que se llaman las "segundas rebajas", que dan una gran oportunidad al resentimiento, al odio y a la frustración para que salgan a pasear. ¡No es justo! (No lo es, pero hay que aguantarse).

Esto de las rebajas hace que aparezca un tipo de persona ruin y mezquina: "la descambiadora".
Es una mujer que ha comprado cosas en diciembre y después ve que están rebajadas y va y las devuelve. Realmente no quiere "dejcambiar", como dice ella, sino pillar la pasta y volver otro día a comprar lo mismo. Normalmente la gente que emplea la palabra "descambiar" también suele preparar "cocretas". Hoy he visto al encargado del Springfield tratando con un ejemplar clásico de "descambiadora" y al pobre se le notaba en la cara la aparición precoz de una úlcera en el "diodeno". No habrá cumplido los 30, pero ese tipo de público acaba con la flora intestinal de cualquiera.

Rodolfo Clarín

 

más información en hastalaspelotas.com

 

 
   
   
   
  VOLVER A INICIO